Especialista en rehabilitación: “Les debo una disculpa a mis pacientes de más de 50 que viajan en avión”

Durante años, cuando llegaban a consulta entumidos después de un vuelo largo, les dije que era cosa de la edad. Me equivoqué. Esto es lo que de verdad les pasaba y lo que hoy les recomiendo antes de subirse a un avión.

Dr. Roberto Castillo

Por Dr. Roberto Castillo, especialista en Medicina de Rehabilitación · Céd. Prof. [NÚMERO]

Contenido patrocinado por AirNest

Cada enero y cada agosto me pasa lo mismo en consulta.

Llegan muchos pacientes de más de 50 que acaban de volver de un viaje. Les duele la espalda baja, el coxis, las piernas. Se sientan despacio, como con miedo a la silla.

La mayoría me dice la misma frase:

“Doctor, creo que ya no estoy para estos viajes.”

Durante años les di la razón. Les mandaba reposo, algo para el dolor, y les decía que con la edad el cuerpo ya no aguanta igual.

Pero me equivocaba.

No era la edad. Hoy se los explico de otra forma, y te lo voy a explicar igual que a ellos. Si tú también te bajas del avión así, lee hasta el final: es más sencillo de lo que crees.

Lo que te pasa en un vuelo largo, hora por hora

• Hora 1
Todo bien. Te acomodas, pones una película. Tu cuerpo todavía no se queja.

• Hora 2
Se te empiezan a adormecer los glúteos. Es la primera señal de que algo está apretando de más. Cambias de posición y por un rato se te pasa.

• Hora 3
Ya no se pasa. Te recargas de un lado, luego del otro. Cruzas las piernas, las descruzas. No encuentras acomodo.

• Hora 4
Te paras “al baño”, nada más para estirarte. La aeromoza te pide que regreses a tu asiento. Te vuelves a sentar y a los 10 minutos la molestia está ahí otra vez, igual que antes.

• Hora 6
La espalda baja empieza a cobrar. Ya no te molesta un punto. Te molesta todo.

• Aterrizas
Te levantas apoyándote en el asiento de adelante y caminas por el aeropuerto como si hubieras cargado bultos todo el día.

No es una exageración. En una encuesta a viajeros mexicanos sobre su último vuelo largo, esto respondieron, tal cual:

Lo que respondieron:

“Llegué entumido del asiento del avión.”

“Sentí adormecidos los glúteos y calambres con dolor en espalda baja.”

“No aguantaba el asiento!”

“Llegamos muy lastimados de la espalda baja, vuelo a Turquía de 15 hrs.”

“14:00 hrs de vuelo y 2 días sin poder caminar normalmente.”

Fíjate en la última. 2 días.

Lo que me preocupa no es el vuelo

Es lo que veo después.

El primer día del viaje se va en la cama del hotel. A veces el segundo también. La familia sale a cenar y tú te quedas.

Con los años es peor. Muchos de mis pacientes empiezan a pensarlo 2 veces antes de aceptar un viaje. Escogen destinos más cerca. Le dicen que no a una boda, a una visita a los nietos, a ese viaje que llevan años posponiendo.

No porque no quieran ir. Porque ya saben cómo van a llegar.

Así deja de viajar mucha gente: de “mejor no” en “mejor no”. Todo por algo que no es su edad.

No es tu edad. Es en qué te sientas

Ahora, cuando un paciente me dice que es la edad, le hago una pregunta: “¿En tu casa, sentado en tu sillón, te pasa lo mismo después de 2 horas?”

Casi siempre la respuesta es no.

El cuerpo es el mismo. Lo que cambia es sobre qué te sientas.

El asiento de turista no está hecho para que llegues bien. Está hecho para que quepan más filas en el mismo avión. En muchas aerolíneas, el espacio entre fila y fila pasó de unos 89 cm a 71 cm. Asientos más delgados, con menos relleno y casi sin reclinarse.

¿Qué tiene ese asiento que te deja así? Lo puedes sentir tú mismo ahora.

Haz esta prueba en tu silla

Siéntate derecho. Mete las manos debajo de los glúteos, con las palmas hacia arriba.

¿Sientes 2 huesos que se te clavan en las manos?

Se llaman isquiones. Son los 2 huesitos sobre los que te sientas. Junto con el coxis, son los puntos donde cae casi todo tu peso cuando estás sentado en algo duro.

Ahora imagina esas 2 puntas apretando durante 10 horas.

El problema de los 2 huesitos

Debajo de esos 2 huesitos y del coxis pasan venitas más delgadas que un cabello. Cuando todo tu peso cae encima, se aplastan.

Es como pisar una manguera. Mientras más aprieta el pie, menos agua pasa.

Eso explica lo que te pasa en el avión:

• A la hora 2 se te adormecen los glúteos, porque les está llegando menos sangre.
• Tu cuerpo te obliga a moverte para soltar la manguera un rato.
• Te acomodas, se alivia, y el peso vuelve a caer en los mismos 2 huesitos. Apretar y moverte. Apretar y moverte. Durante horas.

En rehabilitación esto no lo adivinamos: lo medimos. Usamos un tapete con sensores que marca, punto por punto, cuánta presión cae debajo de una persona sentada. Se llama mapeo de presión.

En un asiento duro, casi todo el mapa sale en rojo justo en 2 puntos: los 2 huesitos. Sobre un cojín de aire, ese rojo desaparece y el peso se reparte por todo el cojín. Más adelante te cuento por qué los hospitales los usan.

Entonces, ¿qué tendría que pasar para que llegues bien?

No puedes hacer el vuelo más corto. Tampoco puedes pasártela parado: la aeromoza te regresa a tu asiento.

Lo único que sí puedes cambiar es esto: que tu peso deje de caer en 2 huesitos y se reparta por toda la superficie, igual en la hora 1 que en la hora 12.

Por qué no te funcionó lo que ya intentaste

Cuando pregunto en consulta qué han hecho para aguantar, oigo siempre lo mismo. En la encuesta salió igual: “Pararme y caminar pero no solucionaba el problema.” “Nada funciona.” “Solo aguantar.”

Ahora ya sabes por qué:

• Cambiar de posición. Pasas el peso de un huesito al otro. Sigue apretando.
• Pararte cada hora. Ayuda mientras estás de pie. Te vuelves a sentar sobre los mismos 2 huesitos y el reloj empieza de cero.
• Pagar un asiento con más espacio para las piernas. Mucha gente lo paga de más, vuelo tras vuelo. Tus rodillas lo agradecen, pero el asiento es igual de duro. El espacio está adelante. El problema está abajo.
• Pastillas para dormir. Apagan la cabeza, no la presión. Como contó una viajera: “despierto muy incómodo.”
• Aguantar y recuperarte allá. Se te va el primer día del viaje en la cama del hotel.

No fue culpa tuya ni de tu cuerpo. Todo eso es aguantar el vuelo, no arreglarlo.

La regla es simple: mientras tu peso siga cayendo en 2 huesitos, no estás resolviendo nada. Solo hay una forma de quitárselo, y en los hospitales la conocemos bien.

Lo que usamos en los hospitales desde hace años

Hay pacientes que no pasan 12 horas sentados. Pasan el día entero: quienes usan silla de ruedas o están mucho tiempo en cama.

Para ellos, la presión en los 2 huesitos no es una molestia. Puede lastimar la piel y el tejido de abajo hasta abrir una herida. Lo llamamos úlcera por presión o escara.

Por eso en hospitales y en rehabilitación se usan cojines de celdas de aire: muchas bolsitas de aire conectadas entre sí. Cuando la persona se sienta, el aire se pasa de las celdas que más cargan a las que menos, y el peso queda repartido por toda la superficie.

La misma idea se probó con gente sana que trabaja sentada. En un estudio con 133 oficinistas durante 6 meses, publicado en el Scandinavian Journal of Work, Environment & Health (2024), entre quienes usaron un cojín de aire, los casos de dolor de espalda baja bajaron del 59% al 10%.

Durante años, mi problema fue otro. Esos cojines eran grandes, caros y pensados para un hospital. Ningún paciente se iba a subir con uno a un avión.

Lo que le pido a un cojín para viajar

Cuando un paciente me pregunta qué llevarse al avión, le doy 4 condiciones:

1. Que sea de celdas de aire conectadas entre sí. Si no reparte el peso, no resuelve el problema de los 2 huesitos.

2. Que se pueda ajustar la firmeza. No pesamos lo mismo ni nos sentamos igual.

3. Que no se aplaste con las horas. Tiene que sentirse igual en la hora 1 que en la hora 12.

4. Que de verdad lo vayas a llevar. Que se infle fácil, sin soplarle frente a todo el avión, y que quepa en una mochila.

Lo que ahora recomiendo para el avión: AirNest

Después de años diciéndoles a mis pacientes que era la edad, es lo primero que les recomiendo para el avión con total confianza: AirNest.

Funciona donde lo demás falló porque, de todo lo que intentaste, es lo único que le quita el peso a tus 2 huesitos. Y cumple las 4:

1. Tiene 49 celdas de aire conectadas entre sí. Te sientas y el aire se pasa de una celda a otra hasta que tu peso queda repartido en todo el cojín, no en los 2 huesitos. Cada vez que te acomodas, el aire se acomoda contigo.

2. Lo dejas a tu medida. Más firme o más suave, sin pararte del asiento. Aguanta hasta 120 kg.

3. No se aplasta. El aire no se vence: se siente igual en la hora 1 que en la hora 12.

4. Lo vas a llevar. No le soplas: presionas la válvula unas cuantas veces y en un minuto está listo. Pesa lo que una naranja. Al aterrizar le sacas el aire, lo doblas y va en su bolsita dentro de tu mochila.

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Lo que dicen quienes ya lo usan

★★★★★

Ya lo usé y verdaderamente era lo que necesitaba. Ahora sí a descansar y aprovecharlo por salud.

Julio V. · Compra verificada

★★★★★

Está muy práctico, se infla perfecto pero para desinflarlo cuesta un poco de trabajo. Es cómodo y útil para viajes.

Miguel R. · Compra verificada

Quiero llegar descansado →

El mismo vuelo, con AirNest

• Hora 1
Lo inflas en un minuto y te sientas.

• Hora 2
Antes, aquí se te empezaban a adormecer los glúteos. Ahora sigues viendo tu película.

• Hora 4
Te paras al baño porque quieres ir al baño, no porque ya no aguantas.

• Hora 6
Te acomodas una vez y te duermes.

• Aterrizas
Lo desinflas, lo guardas y caminas por el aeropuerto como se imaginaban los clientes antes de probarlo: “Descansado.” “Como nuevo.” “FELIZ.”

• Al día siguiente
Estás desayunando con tu familia, no tirado en el hotel.

“¿De verdad me va a funcionar a mí?”

Es lo que más se pregunta. Una viajera contó: “Fue cansado por mi peso.” Otro contó que mide más de 1.85 m.

Por eso el criterio 2 importa tanto. Si pesas más, le dejas más aire. Si lo prefieres suave, le sacas tantito.

Lo que ya te está costando

Haz la cuenta de tu próximo viaje. Vuelo, hotel, comidas.

Si pagaste 10 días y el primero lo pasas tirado en la cama, no fueron 10. Fueron 9. Si son 2 días, como el viajero del vuelo de 14 horas, fueron 8.

Esos días ya los pagaste. Solo que no los vives.

Súmale lo que mucha gente paga de más, vuelo tras vuelo, por un asiento con más espacio para las piernas, que no cambia nada debajo de ti.

AirNest se paga una sola vez y lo usas en cada vuelo, en cada carretera y en la silla de tu casa. Cuesta menos que una noche de hotel en muchos destinos.

El precio, y por qué hay paquete de 2

Casi nadie viaja solo. Una viajera lo contó así: “Siempre llego cansada, pero ahora mi pareja y yo llegaremos como nuevos.”

Por eso, si pides 2, el segundo va a mitad de precio:

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Pruébalo en tu próximo vuelo

No te pido que me creas. Te pido que lo pruebes.

Úsalo en tu próximo vuelo largo. Si no sientes la diferencia, te regresan tu dinero, sin preguntas. Además, AirNest tiene 2 años de garantía.

“¿Será fraude?”

Es una duda justa. Varios clientes contaron que lo que más los hizo dudar fue “que realmente llegara el envío y que mi tarjeta fuera clonada.”

• Pagas en pesos mexicanos, con Visa, Mastercard, PayPal o Apple Pay. Con PayPal ni siquiera escribes tu tarjeta en la página.
• Te llega un correo con tu número de rastreo para que veas dónde va tu paquete.

Qué hacer ahora

• 1. Da clic en el botón de abajo

• 2. Elige 1 o 2
Si viajas con tu pareja o con alguien de tu familia, el paquete de 2 es el que más conviene.

• 3. Llena tus datos de envío

• 4. Te llega en 7 a 13 días hábiles
Con número de rastreo para que lo sigas. Si tu vuelo es en menos de 3 semanas, pídelo hoy para que llegue a tiempo.

• 5. En tu vuelo
Presionas la válvula unas cuantas veces, lo dejas a tu medida y te sientas.

Quiero llegar descansado a mi próximo viaje →

Tienes 2 opciones

Seguir igual. Pararte a cada rato hasta que te regresen a tu lugar. Bajarte entumido. Perder el primer día en el hotel. Pensar que es la edad y decir que no a un viaje más.

O sentarte distinto. Inflarlo en un minuto, dejar que el aire reparta tu peso y empezar tu viaje el día que llegas.

Durante años les dije a mis pacientes que era la edad. Hoy les digo esto: no es tu edad, es en qué te sientas.

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P.D. Antes de tu próximo vuelo, haz otra vez la prueba de las manos. Esos 2 huesitos van a cargar todo tu peso durante horas, sobre un asiento igual de duro que el último. Si tu vuelo es pronto, pídelo hoy: tarda de 7 a 13 días hábiles en llegar.

Preguntas frecuentes

¿Me sirve si peso más o soy alto?

Sí. Lo dejas más firme o más suave según lo necesites. Aguanta hasta 120 kg.

¿Hay que soplarle?

No. Presionas la válvula unas cuantas veces y en un minuto está listo.

¿Me van a ver raro inflándolo?

Tarda un minuto y no hace ruido. Lo puedes inflar en la sala de espera, antes de subir.

¿Sustituye un tratamiento?

No. Reparte el peso mientras estás sentado. Si tienes una lesión o un dolor que no se quita, ve con tu médico.

¿Cuánto tarda en llegar?

De 7 a 13 días hábiles, con número de rastreo.

¿Es seguro comprar aquí?

Pagas en pesos con Visa, Mastercard, PayPal o Apple Pay y recibes tu número de rastreo por correo.